El veraneo de la Pyme
25 de agosto de 2011
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Para la mayoría de los particulares el verano es un buen negocio, tanto económico como personal, me explico, todo empieza por la paga extra de Junio, que supone una gran alegría para el bolsillo, y luego todo lo que sigue: jornada intensiva: hay mucha gente que no trabaja por las tardes, los colegios no te cobran julio ni agosto, con lo que se ahorra un dinero apreciable para los que tienen este gasto, nos vamos a la piscina o de veraneo, más tiempo con la familia y amigos, se comen más ensaladas y frutas y todo es más barato que en invierno, llegan las rebajas para ropa y comida: todo tambien más barato para animar el gasto y el optimismo, y la alegría sigue… Un mes de vacaciones y el sueldo completo, quien puede pedir más, no es un mal negocio emocionmal y económico no?
Pero, ¿y la pyme B2B (aquella que vende a otras empresas, que son el 80%)? Pues me temo que todo lo contrario, vamos a expliacarlo. De entrada las ventas bajan mucho a partir de Junio, pocos clientes de la Pyme, otras pymes o grandes empresas, se meten en nuevos proyectos de cara al verano sabiendo los gastos que tienen por delante y los nuevos pedidos se frenan notablemente, y con ello los cobros, los clientes empresariales dejan de pagar hasta Septiembre y Octubre con mucha facilidad… Sin pedidos ni cobros, no queda más remedio que intentar ahorrar, pero ¿cómo? lo primero es que hay que pagar las nominas de Junio (doble por la paga extra), Julio y Agosto, religiosamente, pese a estar la empresa medio vacía de actividad y empleados. Por no recordar el IVA del mes de Junio. Además llega el momento de pagar las facturas de proveedores correspondientes a gastos que hubo en Abril y Mayo, épocas muy buenas en actividad y que por tanto generan compras que se pagan a 60 o 90 días normalmente, es decir, las facturas y los pagos tambien llegan al principio del verano. Por otro lado como es época de poco trabajo, se podrían usar estas fechas para preparar nuevos proyectos y campañas de marketing que se van a desarrollar en Septiembre, en la campaña de “vuelta al cole” y otras similares. Pues bien, esas campañas normalmente requieren de un anticipo a proveedores para pagar diseños, impresiones, etc. ¿De dónde sacamos el dinero?
Bueno, como podemos apreciar, el panorama es desalentador. Y sólo tiene dos alternativas de mejora: una es cerrar, no pagar a nadie, y el empresario se va de vacaciones, ¿qué os parece? un poco drástica ¿no? Además probablemente a los bancos no les guste y ocasione más problemas a la vuelta…
La otra alternativa es una buenas programación, tener un plan para todo el año, un plan cuya filosofía sera periodificar el gasto y garantizar que el dinero sobrante del invierno (si lo hay…) se guarda para el crudo verano, y que tenemos un fluyo de nuevos clientes y nuevos productos que nos permite estar más deshaogados, pero es plan hay mucha gente que no lo tiene o está desactualizado ¿no os parece que habría que darle la máxima importancia?
Saludos para todos y buen fin de verano


