Eficiencia e innovación en las empresas
8 de abril de 2010
0
Las empresas, buscando resultados, pueden seguir dos estrategias muy simples y que es necesario entender bien por la amplitud y el impacto que pueden tener.
Dado que ya tienen unos recursos, una estrategia, una cultura, pueden intentar sacarle partido lo más posible, hacerlo más productivo, conseguir más de lo que ya tienen. De hecho es lo que hacen continuamente. La estrategia de la eficiencia es muy popular porque no exige cambios muy grandes siempre complicados, sólo organizar mejor lo que tienes. Tiene además el espejo del mercado, de la competencia, siguiéndolos de forma ventajosa siempre podemos mantenernos con las exigencias de los resultados.
Sin embargo tiene un problema: la eficiencia acaba siendo dolorosa para los recursos, no motiva, no enseña a operar con incertidumbre, no atrae a nadie arriesgado.. Siendo similares a los demás no se puede ser mucho mejor que ellos ¿no?
Por ello las empresas deben innovar, hacer cosas de forma diferente a como lo hacían antes e incluso a como lo hacen los demás, innovar para diferenciar, arriesgarse en cosas nuevas, incorporar recursos atípicos, etc
También tiene sus problemas naturalmente, costes, riesgos, incertidumbre. Además es más difícil de rentabilizar a corto plazo, pues hay que ensayar, implementar, corregir errores, etc. De hecho España no es un país muy innovador que digamos, cosa ya conocida por todos.
Pero hay que hacerlo, es inevitable.
¿Y dónde se puede innovar? ¿Qué van a hacer las empresas más innovadoras? He aquí algunas de las áreas:
- Nuevos productos, I+D, nuevos posicionamientos, nuevos mercados
- Internet: impulso del comercio electrónico, redes sociales
- Informática y comunicaciones más orientadas al cliente: CRM, Cartelería Digital, Wireless, smartphones
- Cultura: profesionalización, incorporar know-how externo
- Nuevos métodos de gestión de Recursos Humano: Business Coaching, mayor delegación, decisiones: pasarlas a los niveles inferiores
- Comercio exterior
Pero seguro que hay muchas más, ¿se te ocurre alguna?
Saludos, Fausto


